En
la sociedad actual los medios tecnológicos son herramientas del proceso de
formación a los diferentes niveles de la educación venezolana, lo cual implica
que el educador debe acompasarse a esas exigencias, pero también debe contar
con un contexto y un contenido a nivel curricular que permita transferir los
conocimientos y desarrollar habilidades en el alumnado en relación con el uso y
la importancia de las tecnologías de la información y la comunicación.
Los
medios tecnológicos tienden a desempeñar tres funciones básicas: motivadora,
portadora de contenidos y estructurantes, es decir, “…la función básica de los
medios es la de ser una apoyadura para la representación del contenido, de
suerte que favorezca los procesos de aprendizaje necesarios para alcanzar unos
determinados objetivos” (Gimeno 1983,
p.194).
Es
indiscutible que se vive en un contexto altamente tecnologizado y de la
capacidad para saber utilizar y aprovechar a la tecnología va a depender que se
puedan insertar convenientemente, tanto a nivel personal como profesional, en
esta sociedad. Aprender a “moverse”, a vivir, a comunicarse… a aprender, con la
tecnología de hoy (y en disposición de emplear la del futuro), serán
finalidades irrenunciables en la enseñanza actual. La alfabetización
tecnológica resulta imprescindible tanto en la vida cotidiana como en el mundo
laboral.
Acotada la importancia de la tecnología, es necesario
destacar que los recursos didácticos utilizados en la actividad docente deben
tener ciertas características:
Ø
Los objetivos educativos que se pretenden
lograr., considerando en qué medida el material ayuda para este logro
Ø
Los contenidos que se van a tratar utilizando el
material, que deben estar en sintonía con los contenidos de la asignatura que
se trabaja con los estudiantes.
Ø
Las características
de los estudiantes que los
utilizarán: capacidades, estilos cognitivos, intereses, conocimientos previos,
experiencia y habilidades requeridas para el uso de estos materiales... Todo
material didáctico requiere que sus usuarios tengan unos determinados
prerrequisitos.
Ø
Las características
del contexto (físico,
curricular...) en el que se desarrolla la docencia y donde se empleará el
material didáctico seleccionando. Tal vez un contexto muy desfavorable puede
aconsejar no utilizar un material, por bueno que éste sea; por ejemplo si se
trata de un programa multimedia y hay pocos ordenadores o el mantenimiento del
aula informática es deficiente.
Ø
Las estrategias
didácticas diseñadas
considerando la utilización del material. Estas estrategias contemplan: la
secuenciación de los contenidos, el conjunto de actividades que se pueden
proponer a los estudiantes, la metodología asociada a cada una, los recursos
educativos que se pueden emplear, etc.
Así, la selección de los materiales
a utilizar con los estudiantes siempre se realizará contextualizada en el marco
del diseño de una intervención educativa concreta, considerando todos estos
aspectos y teniendo en cuenta los elementos curriculares particulares que
inciden. La cuidadosa revisión de las posibles formas de utilización del material
permitirá diseñar actividades de aprendizaje y metodologías didácticas
eficientes que aseguren la eficacia en el logro de los aprendizajes previstos.
Evidentemente el diseño de las
actividades de aprendizajes deben considerar:
Ø Contextualización
Ø Objetivos
Ø Papel del profesor
Ø Papel del alumno
Ø Instrumentos
Ø Desarrollo de
actividades y procesos:
-
Contextualización de los estudiantes, lograr actitudes favorables, motivación,
conocer el valor y la utilidad del trabajo a realizar (pensamiento
disposicional)
- Planificación (pensamiento directivo)
- Planificación (pensamiento directivo)
-
Elaboración (pensamiento analítico)
-
Personalización (pensamiento creador y crítico)
-
Aplicación (pensamiento pragmático, conciliador, conjetural)
Ø
Evaluación.